¡PATU lo Explica Todo!
De 2 Hermanas soñadoras a PATU:
Tu espacio seguro para sanar
Esta es la historia de cómo aprendimos que sanar a otros también nos sana a nosotras.
Dos hermanas, Daniela y Laura, una Mercadóloga y Publicista y la otra Diseñadora Industrial, queríamos crear algo juntas. Primero intentamos con muebles para mascotas... Spoiler! no funcionó.
¿Por qué hacemos lo que hacemos?
Queremos sanar a la niña interior de quién usa nuestros productos. Y al hacerlo, también sanamos nosotras.
Nacimos en una generación (80s-90s) donde nos enseñaron que primero están las responsabilidades, que disfrutar es un lujo, que invertir en ti misma es egoísta.
PATU Existe Para Romper Esa Narrativa.
Cada frase en nuestras velas funciona como una caricia emocional. Son las palabras que esa niña hubiera querido escuchar: "Merezco todo lo bonito", "Soy mi lugar seguro", "Sano a mi tiempo".
Nuestra paleta de colores, las estrellitas, los aromas, el diseño juguetón... Todo evoca ternura, juego. Es una invitación a reconectar con el disfrute sin culpa.
Desde la forma en que hablamos (Emocional, cercana, sin juicio) queremos que sepas que no tienes que ser perfecta para ser parte de PATU.
Esa Aceptación Es Sanadora.
Nuestros NO Negociables
-
Autenticidad
Somos nosotras, sin filtros. No fingimos.
-
Conexión Emocional
No son sólo productos bonitos. Deben tocarte el corazón.
-
Creatividad con Propósito
Cada detalle tiene un por qué, cada color, cada forma, cada experiencia, cuenta una historia.
-
Sanación Compartida
Al sanarte tú, nosotras también sanamos. Crecemos juntas.
REINAS PATU
Cuando éramos niñas, las tardes en familia eran de cartas y risas. Papá nos enseñó a jugar poker, y esas noches alrededor de la mesa, apostando fichas de colores y aprendiendo estrategias, se convirtieron en nuestros recuerdos favoritos.
Un día, ya adultas, nos dimos cuenta de algo: somos cuatro hermanos. Como una pinta completa de la baraja. Y sin planearlo, Dani eligió corazones y Laura eligió diamantes. Las dos rojas. Las dos juntas.
Cuando nació PATU, queríamos un personaje que nos representara a las dos. No por separado, sino fusionadas. Una sola reina con dos pintas: corazones y diamantes.
Los colores vibrantes de esta carta son los colores de nuestra infancia en los 90s y 2000s. Son la nostalgia que ahora convertimos en velas, en rituales, en magia para otras mujeres.
Esta reina somos nosotras, pero también es la niña que fuiste tú. La que jugaba, soñaba y creía en la magia sin cuestionarla. La que merecía escuchar que todo iba a estar bien, que era suficiente tal como era.
PATU nació de esos recuerdos. Y cada vela que creamos es nuestra forma de devolverle a esa niña lo que no tuvo entonces.