Envíos y Devoluciones

ENVÍOS

¿Cuándo despachamos tu pedido? Le ponemos tanto amor a cada vela que necesitamos 1 a 2 días hábiles para alistarlo una vez confirmado tu pago.

¿Cuánto tarda en llegar?

  • Bogotá: 2 a 4 días hábiles
  • Ciudades principales: 3 a 6 días hábiles
  • Resto del país: 5 a 8 días hábiles

En temporadas especiales como Día de la Madre, Amor y Amistad o Navidad puede tomar un poquito más. Si eso pasa, te avisamos.

¿Cuánto cuesta el envío? Varía según tu ciudad y el peso de tu pedido — lo verás exacto al momento de pagar. Si tu compra supera los $400.000, el envío va por nuestra cuenta.

¿Cómo sé dónde está mi pedido? Una vez despachado te enviamos tu número de guía por WhatsApp o correo para que puedas rastrearlo.

¿Y si algo sale mal con la dirección? Revisa bien tu dirección antes de confirmar. Si el paquete regresa por datos incorrectos, el reenvío tiene un costo adicional. Ante cualquier duda escríbenos antes de pagar.


DEVOLUCIONES Y CAMBIOS

¿Qué pasa si mi pedido llega dañado o incorrecto? Si tu vela llega rota, con imperfecciones o no es lo que pediste, escríbenos el mismo día que la recibas con:

  • Foto o video del producto
  • Número de pedido
  • Descripción del problema

Lo resolveremos con todo el amor del mundo.

¿Puedo cambiar el aroma? Si la vela está sin abrir y sin usar puedes solicitar un cambio dentro de las 48 horas siguientes a la entrega. Los gastos de envío de ida y vuelta corren por tu cuenta.

¿Puedo retractarme de mi compra? Tienes 48 horas desde que recibes tu pedido para ejercer tu derecho de retracto, siempre que el producto esté sin abrir y en perfectas condiciones.

¿Hacemos reembolsos? Sí, en casos donde el producto no pueda ser reemplazado o cambiado. Lo evaluamos contigo caso a caso.

¿Qué no tiene cambio ni devolución? Productos que hayan sido encendidos, abiertos o usados. Variaciones normales de color o textura propias del proceso artesanal no se consideran defectos — cada vela es única, igual que tú.


¿Necesitas ayuda? Escríbenos, estamos aquí para ti:

  • WhatsApp: 333 270 0199
  • Correo: patu.mercadeo@gmail.com

De 2 Hermanas soñadoras a PATU:

Tu espacio seguro para sanar
Esta es la historia de cómo aprendimos que sanar a otros también nos sana a nosotras.
Dos hermanas, Daniela y Laura, una Mercadóloga y Publicista y la otra Diseñadora Industrial, queríamos crear algo juntas. Primero intentamos con muebles para mascotas... Spoiler! no funcionó.

¿Por qué hacemos lo que hacemos?

Queremos sanar a la niña interior de quién usa nuestros productos. Y al hacerlo, también sanamos nosotras.

Nacimos en una generación (80s-90s) donde nos enseñaron que primero están las responsabilidades, que disfrutar es un lujo, que invertir en ti misma es egoísta.

PATU Existe Para Romper Esa Narrativa.

Cada frase en nuestras velas funciona como una caricia emocional. Son las palabras que esa niña hubiera querido escuchar: "Merezco todo lo bonito", "Soy mi lugar seguro", "Sano a mi tiempo".

Nuestra paleta de colores, las estrellitas, los aromas, el diseño juguetón... Todo evoca ternura, juego. Es una invitación a reconectar con el disfrute sin culpa.

Desde la forma en que hablamos (Emocional, cercana, sin juicio) queremos que sepas que no tienes que ser perfecta para ser parte de PATU.

Esa Aceptación Es Sanadora.

  • Autenticidad

    Somos nosotras, sin filtros. No fingimos.

  • Conexión Emocional

    No son sólo productos bonitos. Deben tocarte el corazón.

  • Creatividad con Propósito

    Cada detalle tiene un por qué, cada color, cada forma, cada experiencia, cuenta una historia.

  • Sanación Compartida

    Al sanarte tú, nosotras también sanamos. Crecemos juntas.

REINAS PATU

Cuando éramos niñas, las tardes en familia eran de cartas y risas. Papá nos enseñó a jugar poker, y esas noches alrededor de la mesa, apostando fichas de colores y aprendiendo estrategias, se convirtieron en nuestros recuerdos favoritos.

Un día, ya adultas, nos dimos cuenta de algo: somos cuatro hermanos. Como una pinta completa de la baraja. Y sin planearlo, Dani eligió corazones y Laura eligió diamantes. Las dos rojas. Las dos juntas.

Cuando nació PATU, queríamos un personaje que nos representara a las dos. No por separado, sino fusionadas. Una sola reina con dos pintas: corazones y diamantes.

Los colores vibrantes de esta carta son los colores de nuestra infancia en los 90s y 2000s. Son la nostalgia que ahora convertimos en velas, en rituales, en magia para otras mujeres.

Esta reina somos nosotras, pero también es la niña que fuiste tú. La que jugaba, soñaba y creía en la magia sin cuestionarla. La que merecía escuchar que todo iba a estar bien, que era suficiente tal como era.

PATU nació de esos recuerdos. Y cada vela que creamos es nuestra forma de devolverle a esa niña lo que no tuvo entonces.